sábado, 23 de abril de 2016

EL UNIVERSO

El presente trabajo se focaliza a todas aquellas personas que se encuentren interesadas por el universo, sin ser especialistas en el tema. Se ha pretendido en primera instancia, comentar respecto de aquellas teorías que han sustentado el origen del cosmos y se llega hasta la más aceptada dentro de la comunidad científica que es la teoría del Big Bang.
Ahora bien, la masa de los cuerpos es de vital importancia para comprender la existencia de todo lo que habita en el cosmos, por ello y para una mejor comprensión del origen del universo se ha creado un colisionador de hadrones, el cual explicaremos de la forma más sencilla posible y, por último, comentaremos respecto las teorías de extinción con la cual se da fin a nuestra galaxia y a todo lo que en ella habita.

LA CREACIÓN

Entrando en materia, es menester, para cumplir con las finalidades de las presentes líneas, comentar respecto de las diversas teorías que han surgido para explicar el origen de nuestro cosmos. En este sentido, en el año de 1749, el conde de Buffon, llamado Leclrec explicó el origen de los planetas como aquel producto que originó el choque entre un cometa gigantesco con la superficie del sol.

Como es natural, existieron grandes personajes como I. Kant y P. Laplace, mismos que sustentaron teorías antagónicas a la de Leclrec, explicando el primero que, el origen se debió a una gran nube de polvo, la cual llenó todo el universo formando así grandes acumulaciones de masa que se encontraba alrededor del cuerpo mayor, mismas que se dirigían en cualesquiera direcciones. Cuando caían en el cuerpo centra rebotaban lo que ocasionaba que se convirtieran en trayectorias circulares que giraban alrededor del cuerpo mayor, es decir el sol.

Por su parte Laplace sostuvo que en los inicios existió una nebulosa, admitiendo que desde siempre estuvo en rotación. Una vez que se enfrió el sol se convirtió en el centro del sistema, desprendiéndose diversos anillos, lo que a la postre se convirtieron en los planetas que ahora conocemos.

Continuando con las ideas del origen del universo, George Darwin explicó que todos los planetas estaban en sentido retrógrado, es decir, después de condensarse, aquellos se encontraban en un estado semejante el líquido y derivado de la cercanía del sol y de la fuerza que éste emana, formaron lo que se conoció como marea solar, lo que trajo como consecuencia que dichos planetas giraran. El giro de los más cercanos era en sentido hacia el sol y los más lejanos se mantenían y sólo conservaban su rotación inicial.

En los albores del siglo que terminó, surgió una nueva explicación del origen del cosmos, desarrollada por dos personas de nacionalidad americana de nombres Moulton y Chamberlin. En ella, se comenta que al inicio, una estrella pasó tan cerca del sol que provocó una súper ola, de la cual se formarían los planetas.

En el año de 1935, Henry Russel demostró las deficiencias de la teoría comentada en el párrafo anterior y sostuvo que el sol tenía una estrella muy cercana, cuando la estrella pasó muy cerca del sol, toco a la más pequeña, la cual se desmembró y de su desintegración se formaron los planetas.

Otra aportación significante al avance del conocimiento la encontramos en los trabajos desarrollado por Vsejsviatski, mismo exponente que argumentaba: en tiempos remotos el sol era una estrella doble y una de ésta estrella explotó creándose en primera instancia protoplanetas y después los planetas del sistema solar.[1]

LA GRAN EXPLOSIÓN

La teoría que explica el origen del universo y que es aceptada por la mayoría, no sólo de los científicos sino también de las personas que no tienen un estudio especializado en este tema, se denomina Big Bang. Su nombre se atribuye a un investigador llamado Fred Hoyle. Bajo este particular podemos señalar que:

[...] La teoría del big bang plantea que el universo apareció hace 15 mil millones de años. Antes de eso, según esta teoría, no existía universo, ni materia, ni espacio, ni siquiera el tiempo. En ese momento, toda la materia del universo supuestamente estaba concentrada en un solo punto. Entonces, este punto invisible, conocido por los aficionados al big bang como singularidad, explotó, con tal fuerza que instantáneamente llenó todo el universo, que como resultado se sigue expandiendo[2]
En el mismo sentido, el tiempo surgió a partir de la gran explosión, antes de dicho evento, afirman algunos científicos, no existía ni tiempo, ni espacio ni materia. Es en el año de 1929 cuando un científico llamado Edwin P. Hubble descubrió la existencia de otras galaxias y continuando con sus investigaciones llegó a concluir que el universos tiene un fenómeno que se le conoce como “el corrimiento al rojo” y que consiste básicamente en que las estrellas y las galaxias se van alejando definitivamente de nosotros. “Las distancias entre las galaxias van en aumento en proporción a las distancias mismas. Es decir que cada galaxia ve alejarse a las otras con una velocidad proporcional a su distancia, por lo tanto mientras más lejos se encuentren, más rápido se alejan”[3].
Continuando con estas ideas, “el corrimiento al rojo de las galaxias lejanas se debe a que la expansión del Universo “estira” (es un decir) su luz. Comparándolo con la distancia a la que se encuentra la galaxia se obtiene información acerca del ritmo de expansión del Universo en épocas remotas”[4].

LA ENERGIA OSCURA

Una vez comentado el corrimiento al rojo, tenemos como necesidad explicar la energía oscura, ya que existe una estrecha relación entre estos conceptos. Es de esta forma que podemos afirmar que dicha energía es la responsable de mantener unido y en aceleración al universo a pesar de su expansión. “Una mejor comprensión de la energía oscura ayudaría a resolver el enigma del destino del universo”[5]

Bajo este contexto, debemos comprender que si el universo fuera plano, existiría un componente que se constituye como la densidad del universo  que se le conoce precisamente como energía oscura. De la composición total del universo, dicha energía se estima en un 73%. Sin embargo, “aparte de su densidad y sus propiedades de agrupación nada más se sabe de la energía oscura”[6]

Ahora bien, en la décadas de los 70, se concibió la creación de un enorme acelerador de partículas. Su principal objetivo es investigar las reacciones que se producen del choque de los átomos, con la intención de comprender aún más la teoría del Big Bang. En este sentido, “la materia prima de todo cuanto exista está formada por seis tipos de moléculas llamadas quarks y seis de otras conocidas como leptones"[7]. Para mayor comprensión de lo expuesto, afirmamos que

[…] Los átomos están formados por protones, neutrones y electrones. Los protones y neutrones, a su vez, están compuestos de partículas más elementales, los quarks. Los quarks y los leptones son partículas “puntuales”, o sea, sin dimensiones, como los puntos. A diferencia de los leptones, los quarks sólo se encuentran formando partículas compuestas, que se conocen como hadrones (los protones y los neutrones son dos tipos de hadrones). Las partículas tienen cuatro formas básicas de interactuar, llamadas fuerzas fundamentales: la gravedad y la fuerza electromagnética, que operan a larga distancia y que percibimos en el mundo macroscópico en el que vivimos; y dos fuerzas que sólo actúan en la escala del núcleo atómico: la fuerza nuclear débil y la fuerza nuclear fuerte.[8]
Al hablar del gran colisionador de hadrones, es necesario referirnos a la partícula de Dios o Bosón de Higgs. En este sentido, podemos identificar con tal concepto a aquella partícula elemental que puede explicar cómo se origina la masa de todas las partículas del universo.
La importancia de la masa radica simplemente en señalar que sin ella no existían planetas ni estrellas, no existiría la química ni la biología, simplemente nosotros no existiríamos. 

Ahora bien, hasta antes del año 2012, no se tenía conocimiento de la forma en que la masa se generaba. Una de las finalidades de la creación del colisionador de hadrones es precisamente encontrar aquella partícula que crea a la masa y de esta forma y de esta forma explicar nuestro origen. Después de diversas pruebas, el 4 de julio de 2012

[…] La Organización Europea para la Investigación Nuclear  descubrió una nueva partícula subatómica que confirma con más de un 99% de probabilidad la existencia del bosón de Higgs, conocido popularmente como la 'partícula de Dios', un hallazgo fundamental para explicar por qué existe la materia tal y como la conocemos.
Si no fuera por el bosón de Higgs, las partículas fundamentales de las que se compone todo, desde un grano de arena hasta las personas, los planetas y las galaxias, viajarían por el Cosmos a la velocidad de la luz, y el Universo no se habría 'coagulado' para formar materia[9]

LA EXTINCIÓN

Por su parte, el astrofísico inglés John Gribbin ha explicado tres escenarios posibles para el futuro del universo, el primero de ellos se denomina big rip  o gran estiramiento, en el cual explica que la fuerza de la energía oscura se está incrementando conforme pasa el tiempo. En este supuesto, llegará un momento en el cual, sólo quedará un vacío en expansión, plano y sin rasgos distintivos.

El segundo escenario le ha denominado el big crunch o gran implosión, la cual sostiene que la energía oscura frenará primero la expansión del universo  después se contraerá de forma muy acelerada.

El último escenario le denominó el big splat, el cual argumenta que existen diversos universos los cuales son cíclicos, es decir, que se expanden y contraen de forma indefinida[10].

CONCLUSIONES

La primera conclusión a la que llegamos es que nada conocemos de nuestro universo. Esto es así ya que de la composición total del mismo, más del 73 por ciento, se desconoce.

En una segunda conclusión, podemos asegurar que los científicos están realizando grandes esfuerzos para comprender el origen del universo. Tanto que se ha creado el mayor de los instrumentos que jamás se ha creado: El colisionador de hadrones.

Una tercera conclusión es que el 4 de julio de 2012, el mundo de la física sufrió un gran cambió al descubrir la partícula de Higss, la cual es la explicación al origen de la masa que constituye la materia.
Una cuarta conclusión consiste en señalar que la investigación, en los años venideros, para el entendimiento del origen del cosmos, tendrá una mayor celeridad, ya que las condiciones para lograrlo son mejores que en años pasados.

Deseo agregar una pequeña reflexión acerca de la elección de este tema. En primer lugar, cuando comencé a estudiar el universo, en los planteles de educación oficial, en quinto y sexto grado de primaria, me llamó mucho la atención y su estudio se me facilitó en ese momento, recuerdo que en determinado momento, la maestra Rosa Gloria, nos pidió la elaboración de las famosas maquetas del universo.

Al elaborarla, comencé comprando las esferas de unicel que hacían las veces de los planetas, unas de mayor tamaño que otras según el planeta que representarían. La más grande correspondía al sol.
De esta forma fui construyendo y a la vez imaginando cómo sería estar en aquellos lugares. Cómo sería estar fuera del tercer planeta. Lo que evidentemente desarrolló en mí la imaginación, lo que me pareció fantástico. Presenté mi maqueta terminada, aprendí los nombres de los planetas, sus correspondientes satélites y obtuve en ese entonces una buena calificación.

Por último, para la elaboración de las líneas precedentes, tuve que realizar el estado del arte. En todos los textos académicos debemos elaborarlo, ya que de esta forma, nuestros escritos tienen un sustento teórico lo que les da credibilidad. Mi objetivo general fue describir las teorías del origen del universo, comentarlas y el tema mismo me fue dando los subtemas que comenté en mi trabajo.

FUENTES DE INFORMACIÓN

http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/7/3074/4.pdf



[3] http://www.astronomos.cl/conocimientos/pdfs/Cosmologia.pdf, fecha de consulta 21 de abril de 2016/ 21:22 hrs
[4] http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/58/el-lado-oscuro-del-universo, fecha de consulta 21 de abril de 2016/ 21:36 hrs
[6] Cfr. idem
[8] ídem
[9] http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/04/ciencia/1341398149.html, fecha de consulta 22 de abril de 2016/ 23:20 hrs
[10] Cfr http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/7/3074/4.pdf. Fecha de consulta 23 de abril de 2016,  10:36 hrs

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